4 mar 2010

LA HIPOCRESÍA DEL RACISMO Y LA INMIGRACIÓN

Que la inmigración es uno de los fenómenos más importantes y que maneja mayor número de personas por el mundo no lo duda nadie. Es un hecho que desde hace unos años, el flujo migratorio va en aumento, con un alto porcentaje de personas de variopintos países que buscan instalarse en otro país buscando una mejor calidad de vida para ellos y para sus hijos. Aquí en España también.

Por ese motivo, no doy crédito a la noticia publicada recientemente en prensa, a través de un informe correspondiente al año 2009 del Observatorio del Racismo, organismo adscrito al ministerio de Trabajo e Inmigración, que señalaba que la crisis económica y el deterioro de las condiciones laborales han incrementado el rechazo de los españoles hacia los inmigrantes, cuyo número considera «excesivo», y ha intensificado la exigencia de leyes más restrictivas. Casi la mitad de los ciudadanos, el 47 por ciento, tiene una impresión negativa de los extranjeros, según el citado informe. Además, el 37 por ciento de los encuestados se muestran reacios a la inmigración, mientras que el 42 por ciento encuentra «demasiado tolerantes» las normas que afectan a los foráneos, frente a sólo un 5 por ciento que las considera «más bien duras».

El 68 por ciento apoya expulsar a los que delinquen. En concreto para el 39 por ciento es «muy aceptable» echarlos, mientras que para un 29 por ciento es «bastante aceptable» cuando hace cinco años sólo se pronunciaba así un 11 por ciento. La hipocresía, en este caso, es aún mayor. Cabe preguntarse, llegados a este punto si gran parte de los españoles pedirían también que se expulse a los criminales y delincuentes nacionales.



Bajo mi parecer, mucha parte de culpa está en nosotros mismos, que apenas hacemos nada por luchar por la integración. La inmigración, más que un problema debería ser un motivo de enriquecimiento debido, entre tantas cosas, a la multiculturalidad que ofrece este fenómeno. Estas personas llegan enriqueciendo con distintas formas, lenguas, maneras, costumbres, gustos, intereses y sueños. Esta diversidad cultural plantea necesariamente nuevas formas de pensar, de saber y de hacer en la vida cotidiana.

Claro está también que no todos luchan por integrarse. Pero esta es una teoría que debemos precisar. Es cierto que los inmigrantes hacen uso de los servicios sociales, educación y sanidad. Muchas veces percibimos que estos servicios están saturados y se les echa la culpa a los extranjeros, pero nada más lejos de la realidad. Una realidad que dicta que apenas se ha invertido en ellos, pues hemos pasado de los 40 millones de españoles de 1999 a los casi 47 millones con que se cerró 2009, sin que los servicios sociales, sanitarios y educativos hayan aumentado, lo que hace que estos estén al límite de sus posibilidades, con un deterioro evidente de la calidad.

Los últimos informes de la Comisión Europea destacan que España necesita recibir al menos siete millones más de inmigrantes en los próximos 20 años y así conseguir dos objetivos. En primer lugar que nuestro sistema económico tenga un número suficiente de trabajadores para que pueda funcionar nuestra economía, y por el otro lado para que la tasa de dependencia entre trabajadores y pensionistas se quede en el 34%, es decir, por cada cien trabajadores en activo haya 34 pensionistas...



Según los expertos si no hubiera inmigración se pondría en entredicho la actividad económica y se reduciría en un 33% el capital humano disponible para trabajar. Se considera que para el año 2020, deben entrar otros cinco millones de inmigrantes, con lo que llegaríamos a los 10, 6 millones de habitantes en el país, lo que implica mayores garantías sociales para todos.

Y, por supuesto, no debemos olvidar que la historia de España está llena de procesos emigratorios. Nuestro país es fruto de la multiculturalidad (griegos, romanos, visigodos, árabes, judíos…). Hemos emigrado a América del Sur durante los siglos XVI al XIX, a Europa en la segunda mitad del siglo XX. Ahora recibimos emigrantes y el acento debe estar en el desarrollo de políticas de integración (lugar donde la educación juega un papel muy importante), y encima, los culpamos de todos nuestros males…

En fin, la vida…

2 mar 2010

AL ALBA (LUIS EDUARDO AUTE)

Hoy, llegando al curro, he escuchado esta canción. Y no he podido menos q destacarla en mi blog, q hace tiempo que no cuelgo nada de música.

Si te dijera, amor mío,
que temoa a la madrugada,
no sé qué estrellas son estas
que hieren como amenazas,
ni sé qué sangra la luna
al filo de su guadaña.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones
amor mío, al alba.

Los hijos que no tuvimos
se esconden en las cloacas,
comen las últimas flores,
parece que adivinaran
que el día que se avecina
viene con hambre atrasada.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.

Miles de buitres callados
van extendiendo sus alas,
no te destroza, amor mío,
esta silenciosa danza,
maldito baile de muertos,
pólvora de la mañana.

Presiento que tras la noche
vendrá la noche más larga,
quiero que no me abandones,
amor mío, al alba,
al alba, al alba.


En fin, la vida...

25 feb 2010

30 AÑOS DE AUTONOMÍA


 El 28 de febrero es un día especial. Para ti, para mí y para todos los que sentimos en andaluz. En esta ocasión, la efeméride del día grande de nuestra tierra cumple 30 años, tres décadas desde que los andaluces decidieron, por referéndum, la autonomía plena en nuestra región. 

Y eso que el camino fue largo y duro. Pero los andaluces demostramos que no estábamos dispuestos a ser ciudadanos de segunda, aún cuándo desde cierta vertiente de la política española intentaron zancadillearnos sin cesar para intentar que cejáramos en nuestro empeño. Nada más lejos de la realidad, y a pesar de esta corriente, Andalucía conseguía una autonomía plena, tal y como se instauró en otros territorios del Estado español como Cataluña, País Vasco y Galicia. 

El domingo 28 de febrero se cumplen treinta años de una fecha histórica para Andalucía: el referéndum que nos permitió acceder a la autonomía plena. Ese día los andaluces y las andaluzas nos revelamos contra los intentos de imponernos una autonomía de segunda. ¿Qué significa esto? Nada más y nada menos que Andalucía es parte activa y fundamental del Estado de Autonomía, garante del desarrollo a todos los niveles de nuestro país.

El 28-F significa el triunfo de aquellos que se sentían andaluces, aquellos que salieron a la calle aquél 4 de diciembre para luchar por lo que es nuestro. Un 4 de diciembre que siempre estará marcado por la sangre que se dejó Manuel García Caparrós por el mero hecho de querer poner una bandera, su bandera, en nuestra tierra. 

El 28-F nos ha permitido tener voz propia en las decisiones del país a nivel estructural. Andalucía tiene voz y voto en cualquiera de estos procesos. Sobre todo, gracias a todos aquellos que dieron ese primer paso hace ahora 30 años.

Por supuesto que llegarán algunos a negar esta evidencia. Y por supuesto que la mayoría de aquellos que se negaron hace 30 años a dar este importante paso buscarán beneficiarse de la situación propiciada por los que sentimos en andaluz. La realidad no engaña: Andalucía ha sufrido una enorme transformación económica y social en este período. Dando soluciones a problemas que parecían perennes, que iban a estar presentes toda la vida. Gracias al progreso experimentado, hoy los andaluces contamos con importantes avances en materia de salud o educación, también en la red de transportes. Sin duda, un enorme cambio a mejor.

Yo, por edad, no viví aquella etapa (nací nueve meses y dos días después), pero no soy ciego ante los hechos. Andalucía ha avanzado hacia un sentir de Estado, sí, pero sin renunciar ni ocultar sus principales señas de identidad. Principalmente, porque a día de hoy cuando pronunciamos Andalucía lo hacemos con el convencimiento de algo ya fuerte, conseguido y consolidado. Gracias a que hace 30 años los andaluces decidimos salir a la calle para luchar por lo que creíamos nuestro, por lo que año tras año hemos conseguido.

Como no podía ser de otra forma, me siento orgulloso de ser y sentir en ANDALUZ.

Muchas felicidades…

En fin, la vida…

OTRO DURO GOLPE PARA ARENAS...

Javier, Javier, Javier. Con qué trola nos vas a salir ahora? Esta vez, bueno, como siempre, te ha salido el tiro por la culata. Tanto hablar de las irregularidades del caso Matsa para que el Tribunal Supremo dictamine que no son más que conjeturas las denuncias presentadas por el PP y que el expediente de la subvención estaba convenientemene tramitado.

¿Y ahora qué? Nada mal estaría que el señor Arenas tuviese a bien pedir disculpas públicas... Pero, visto lo visto, podemos apostar que no lo hará...


En fin, la vida...

IMÁGENES DE UN SUEÑO

Un lunar. Una estrella. Bonitos recuerdos. Simplemente.


En fin, la vida...