16 jul 2009

EL SUEÑO QUE ACABA EN TRAGEDIA..

Cuelgo mi colaboración en un periódico de Tánger en el que trabaja una buena amiga.

http://www.diariocalledeagua.com/noticias_detalle.asp?id=15&...


EL SUEÑO QUE ACABA EN TRAGEDIA

Las últimas muertes de personas provenientes del norte de África en aguas de la costa gaditana han vuelto a girar las miradas hacia ese punto de la geografía nacional, principal punto de desembarco, junto a Canarias, de aquellos que buscan unas mejores condiciones de vida. Aún a costa de jugarse su propio pellejo viajando en unas barcazas para nada adecuadas para realizar esa peligrosa travesía en la que viajan hombres, mujeres y niños buscando un futuro mejor.

Ese futuro a veces se ve truncado por el caprichoso destino del mar, que arroja sin piedad sus cuerpos al agua. Muchos son los que lo intentan por esta vía, no tantos los que lo consiguen. He aquí el problema: el desconocimiento de la gran mayoría de los que se arriesgan a esta aventura a lo que se pueden encontrar en las frías aguas nocturnas que separan ambos países.

La mayoría de los siniestros se producen en los considerados trayectos baratos y más temerarios. Cruzar el Estrecho en pocas horas y con muchos ocupantes en una patera de escasa calidad, de las que se usaban hace dos décadas, y con un solo motor. Un viaje de tercera en la ruta clandestina que condena a la muerte a algunos de sus ocupantes. Las causas hay que encontrarlas en una mala conducción del patrón, que puede llevar a la patera a empotrarse contras las rocas provocando la caída de algunos de sus tripulantes, o el vuelco de la embarcación ya en las cercanías de la costa por el ansía y la precipitación de sus ocupantes por abandonarla al ver tan cerca el sueño de llegar a España.

Ellos arriesgan por venir a España, por buscar un trabajo y dignificar sus condiciones de vida. Y, lamentable, todavía hay sectores que no aceptan su llegada. Quizás olvidamos con demasiada frecuencia que, no hace tantos años, un abuelo, un tío o un conocido tuvo que partir de España hacia otros países para progresar, para ganarse la vida. Por eso mismo, en ocasiones, deberíamos ser más tolerantes. Aunque este no es el tema. La mayor preocupación debe ser buscar la forma de evitar, en la medida de lo posible, que se repitan estos dramas.

Cierto es que en España se cuenta con los radares del Sistema Integral de Vigilancia Exterior (SIVE), pero no es un sistema plenamente fiable, pues en ocasiones no detectan las embarcaciones. Su implantación en 2002 en las costas de Cádiz, especialmente en Tarifa y Barbate, provocó un descenso de casi un 50% en la llegada de pateras por esta zona. Una hipótesis que se maneja es que la extensión de su ubicación al litoral de Huelva, Málaga, Granada y Almería podría haber influido en que las mafias hayan vuelto a optar por la ruta más corta del Estrecho (14 kilómetros) para poder cruzar del norte de África a las costas españolas.

Pero ya son demasiadas las ocasiones en que nos despertamos a ambos lados del Estrecho con la noticia de que una playa amanece con botellas de agua, latas de conserva, paquetes de galletas y otros restos de comida. Y el viaje se trunca. El sueño acaba en tragedia. Ese no era el final pactado para quiénes se jugaron sus ahorros por un futuro mejor.

10 jul 2009

CAMINOS DE EQUILIBRISTAS...



Aunque dudemos, en la vida es fácil saber cúal es el camino correcto. Aunque nos cueste admitirlo y tirar hacia delante. Ese es el verdadero sacrificio, atreverse a cogerlo. Y si tropezamos y caemos, el peligro está en coger miedo y no intentarlo nunca más. Ese es el principal peligro, tener miedo a caer dos veces. Por eso, es importante levantarnos y subirnos de nuevo a la cuerda floja para caminar nuevamente como equilibristas...

En fin, la vida...